Lucia empuja una puerta sin sospechar que ese gesto tantas veces repetido alterará el orden de su mundo. La historia que aquí se cuenta se expande desde ese momento bisagra: Gastón -su maestro; acaso, su amigo- acaba de asesinar a Braulio, el dueño del restaurante en el que ambos trabajan. "Mi madre me entrenó en el sufrimiento", dirá Lucía y esa frase irá adquiriendo un carácter de revelación: será la brújula que le permitirá reubicarse en la nueva configuración del territorio que le ha presentado el destino.
There are no reviews for this book yet.